Capítulo 30. No eres tú.
Ivanna Taylor
Mi hijo tiene solo tres años. Soy consciente de que su nivel de conformidad con lo que le rodea no es tan exquisito y que, por ser solo un niño que apenas habla bien, no me dirá que odia su nuevo hogar.
Pero a pesar de todo eso que sé, casi que me como las uñas mientras espero a que mi pequeño recorra el apartamento por completo, corriendo como lo haría Spiderman o alguno de sus superhéroes. Quiero que le guste su nuevo hogar. Quiero que disfrute de su habitación, repleta con todo