El ala este del orfanato del Sagrado Corazón era un territorio congelado en el tiempo. Mientras en el patio principal el bullicio de la caridad de los Thorne-Lennox resonaba con la fuerza de la modernidad, aquí el aire era denso, saturado de polvo y del olor agrio del papel viejo. Sofía caminaba por el pasillo, sus pasos silenciados por una alfombra descolorida que amortiguaba cualquier indicio de su presencia.
Había notado cómo la Madre Superiora desviaba la mirada cada vez que alguien se acer