Mundo ficciónIniciar sesiónLa habitación de la Clínica Santis era una cámara de tortura psicológica, el pitido del monitor de Kira marcaba el ritmo de una cuenta atrás que solo Alma e Iván podían escuchar.
Alma sacó el sobre y lo sentía pesado en sus manos, era como una granada sin seguro, se acercó a él, sintiendo ese magnetismo eléctrico que siempre la desarmaba.
— Ivan… debes ver algo… — le dij







