Mundo ficciónIniciar sesiónEl motor de la lancha rugía como una bestia herida mientras se abría paso a través de las olas picadas de la bahía.
La lluvia caía con tal fuerza que se sentía como agujas golpeando la piel de Iván, quien mantenía el timón con una mano mientras la otra intentaba desesperadamente alcanzar a Alma.
El muelle de la isla de los Holland ya era solo una mancha de fuego y destellos de disparos en la distancia, pero el peligr







