Mundo ficciónIniciar sesiónLos días siguientes fueron una neblina de placer y descanso. Se despertaban tarde, desayunando frutas tropicales en la cama antes de bajar a la playa privada.
Allí, lejos de los flashes y los juicios, jugaban con Kira en el agua, construyendo castillos de arena y viendo a la niña reír con una libertad que les llenaba el corazón.
Sin embargo, en cuanto Kira se retiraba para su siesta, Iván y Alma se perdían en los rincones má







