Mundo de ficçãoIniciar sessãoIván Lockwood caminaba de un extremo a otro de la suite principal como un depredador herido en su propia jaula.
El sonido de su respiración agitada y su rabia era el único ritmo en una habitación que se sentía cargada de estática, el informe genético yacía en el suelo, una mancha blanca sobre el suelo oscuro que parecía burlarse de sus seis años de paternidad.
Su mundo, construido sobre la infalibilidad y el c







