Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión Lockwood no se sentía como un hogar, sino como una vitrina de cristal donde cada movimiento era observado. La Jueza Davis había sido clara, Iván tendría la custodia privada de Alma para evitar su ingreso en prisión preventiva, pero el precio era una vigilancia constante y una sospecha que asfixiaba el aire.
Iván cerró la puerta de la suite principal con un golpe seco, el sonido retumbó en las paredes de má







