El silencio de la mansión tenía una textura distinta ahora que habían regresado de Italia. Ya no era el silencio frío de una casa de diseño, sino uno cálido, puntuado por el suave arrullo de un monitor de bebé y el eco lejano de una ciudad que nunca dormía. En la habitación contigua a la suite principal, Audrey terminó de acomodar la manta de lana orgánica alrededor del pequeño Maxwell. El bebé, que parecía haber heredado la determinación inquebrantable de su padre, había dado batalla durante h