El hospital de la colina comenzó a recuperar su calma aristocrática tras el torbellino del nacimiento de Elias. Con Audrey descansando y el bebé bajo la vigilancia de los mejores especialistas, Alessandro finalmente pudo respirar. Sin embargo, la logística familiar requería manos extra. Marcus, con una disposición que rozaba lo sospechoso, se había ofrecido a escoltar a los gemelos y a Jennifer de vuelta a la suite del hotel, insistiendo en que él se quedaría allí para supervisar que todo estuv