Naomi lo observaba todo en silencio.
El respeto que le tenían a Cale era incuestionable, y el cariño que mostraban por Lydia resultaba igual de obvio. La pareja parecía pertenecer a un mundo del todo distinto del suyo.
La acomodaron en el asiento trasero del primer auto, junto a Lydia, mientras Trent ocupaba el lugar del copiloto. Cale subió al final y se sentó junto a Lydia; por instinto, se colocó entre su esposa y la puerta.
—¿Estás bien? —preguntó Cale en voz baja.
—Estoy bien. —Lo miró—. Tú