Naomi acababa de dejar la carpeta con todos sus documentos administrativos de la universidad sobre la mesa de centro de la sala familiar cuando un quejido resonó desde el estudio.
—Estoy convencido de que Cale intenta matarme.
La queja se escuchó tan fuerte que varios sirvientes que pasaban por ahí intercambiaron miradas mientras intentaban contener la sonrisa.
Naomi, que acababa de reabrir el folleto de la Universidad Westbridge, levantó la cabeza despacio. Reconoció la voz sin necesidad de vol