Sun-Hee
No tenía idea de quiénes eran, pero parecían un equipo de fuerzas especiales del más alto nivel y que solo pensé que existían en las películas. El hombre que me sacó del auto se quitó la camisa y me la amarró en el muslo. —dejando ver un traje metálico… ¿Acaso esto era una especie de superhéroe?
Luego el hombre de la moto abrió la ventana trasera de la camioneta. —Me tranquilizó un poco el saber que al menos mi compañera de cautiverio los conocía; dijeron un nombre y al ver su expresión corporal, como si hubiera llegado nuestra salvación—. Eso me dijo en el carro. Y me aferraré a ese dejo de esperanza. Lo importante era salir de las garras de mi hermano.
—Ingresen, ahora se pondrá un poco peligroso.
La chica turca ingresó. Luego me ayudaron a pasar a mí, el muslo me dolía, sin embargo, debía ser honesta con ellos una vez tenga la oportunidad, debían saber que mi presencia era una bomba de tiempo, tenerme cerca los meterá en problemas. —Mi hermano era un gran problema—. Cerrar