Ezequiel
Todos escuchamos la nueva ubicación de donde podía estar la madre de la hija de Sebastián. Quien no había dejado de hablar mientras veníamos. Eso fue agradable, desde hace mucho solo nos limitábamos a lo estrictamente necesario. Ahora una pequeña nos hacía hablar como en los viejos tiempos. Llegamos al estacionamiento.
—Sebastián, que Anastasia se vaya contigo. —Demetrio me miró y comprendí.
Si debemos hacer una maniobra, ella no podrá darle ayuda entrenada a Delgado. La joven no dijo