Milena
Llegamos cuando a Miguel ya le habían entregado el control del jet; estaban subiendo a Inés. Quien sostenía la mano de Liam. Mi primo se había quitado la máscara y tenía la nariz roja. De la camioneta donde llegamos, papá bajó el maletín médico. El joven se iba a retirar y Cebolla disparó a un metro de sus pies. Quien alzó las manos.
—Sube al puto jet.
—Señor, pero… —Sonó otro disparo.
—Te pago el dinero que pidas, ¡pero sube al puto jet! Mi hija necesita a alguien que la cuide mientras