Enrique Vargas
Miré hacia atrás y Dante al parecer nos estaba escuchando desde hacía rato. Bendito Búho.
—Nosotros somos orgullosos, venimos de una idiosincrasia de, sí nos joden, jodemos el doble. Y ninguno tenemos alma. —habían llegado todos.
—Eso ya lo sabemos. —comentó Sebastián.
—El problema es que ustedes no nos conocen realmente. —comentó Aníbal, los adultos se miraron.
—¿Y temen que nosotros los veamos siendo unos despiadados? —habló Dante.
—Eso es lo que nos da culillo a todos nosotros