Demetrio
Salí del baño, me puse el bóxer negro, tomé la pomada que nos ayudaba a minimizar el dolor y la inflamación de los impactos de bala marcados en el cuerpo. Hace una media hora llegué y la modelo estaba en su recámara. —Se quedó esperándome para salir a comprar su ropa.
Al que no le gustaba la sopa le daban en dos tazas, como suele decir la abuela. Detestaba el tema de shopping. Debía arreglar lo de mi ausencia en la universidad; deberé llamar a los profesores para presentar los trabajos