Dante
Dayana ya se había calmado un poco; la dejé en mi habitación en el cuartel, Nadie decía nada, el cuerpo de Karen fue llevado por las entidades reglamentarias y debíamos esperar a que Cooper nos la entregara de nuevo, tenía que llegar con el acta de defunción. La abuela Claudia no había dejado de culparse.
Después de todo, ella fue quien le pidió que la acompañara por algunas cosas en la panadería y, al salir de regreso, fueron raptadas. Sabía del peligro, pero en ese momento no lo dimensi