La ciudad, a lo lejos, brillaba con la luz del mediodía. Las calles, aunque siempre bulliciosas, parecían diferentes hoy, como si todo a su alrededor estuviera esperando algo. Un aire de tensión envolvía cada rincón, y Samantha no podía deshacerse de la sensación de que algo grande estaba por suceder. La llamada que había recibido la había dejado con más preguntas que respuestas, y ahora, caminando por las frías calles de la ciudad, su mente no dejaba de girar. ¿Quiénes eran esas personas? ¿Qué