Samantha se encontró en medio de la nada. El frío aire cortante de la madrugada le acariciaba la piel mientras observaba a su alrededor. Había cruzado el portal, sí, pero la transición no había sido suave ni clara. Estaba sola, sin señales claras de lo que debía hacer o hacia dónde ir. El paisaje era extraño, no se parecía a nada que hubiera visto antes. Las sombras se alargaban en el horizonte, y el cielo estaba cubierto por nubes de un gris ominoso, como si la propia atmósfera estuviera retor