El aire se volvía más pesado a medida que Samantha avanzaba tras las figuras espectrales. La neblina parecía espesarse con cada paso, envolviendo las ruinas en un manto de sombras que deformaban las estructuras a su alrededor. Las voces de los seres se habían reducido a un murmullo bajo, un eco de un idioma olvidado que le erizaba la piel.
Cada paso que daba sentía que el suelo bajo sus pies temblaba, como si la ciudad misma estuviera viva, aguardando su llegada.
El líder de los espectros, aque