Capítulo 55 – Susurros en la Oscuridad.
La mansión segura se envolvía en un silencio denso que solo interrumpía el tic-tac constante del reloj de pared en el despacho de Gabriela, un sonido que parecía marcar no solo las horas, sino los latidos de una venganza que nunca dormía. El aire estaba impregnado del aroma sutil a jazmín del jardín exterior, mezclado con la cera quemada de las velas que ella mantenía encendidas hasta altas horas de la madrugada, como si la luz pudiera ahuyentar las sombras de su pasado. El despacho era su sant