Capítulo 14 – Un día de tregua.
POV Gabriela.
No dormí bien. Las pesadillas no se van tan fácil. Aunque me diga a mí misma que ya no soy la mujer que lloraba en una celda, hay noches en las que vuelvo a sentir el metal frío, el olor a humedad, las voces que se burlaban detrás de las rejas. Pero esta mañana decidí no darle espacio a la oscuridad. Tenía algo más que hacer.
Usé un vestido sencillo, beige, y un abrigo claro. Nada que llamara la atención. En el bolso llevaba una carpeta con los comprobantes de transferencia. Eran