POV JARETH
El aire frío de la calle no me alcanzó para apagar el incendio en mi pecho. Cada paso que daba era un golpe de rabia y dolor que me partía por dentro. “Aún sigo amando a Ricardo”… esas malditas palabras me perseguían como una maldición. No podía sacármelo de la cabeza.
No podía ir a casa. No podía ver a nadie ni a mis padres y fingir que todo estaba bien.
Necesitaba un lugar donde enterrar todo esto, donde mi dolor no importara, donde pudiera ser el que manda, el que controla, no e