POV JARETH
Sus últimas palabras me atravesaron como cuchillas directo al corazón. “Aún sigo amando a Ricardo”. Sentí que todo el aire se me escapaba de golpe. Era mentira, lo sabía en cada fibra de mi ser, pero escucharla decirlo en voz alta fue como recibir un disparo a quemarropa. Usaba ese truco barato para alejarme.
La miré, con el pecho ardiendo y las manos cerradas en puños, conteniéndome de gritar, de sacudirla hasta que confesara que mentía.
—Mientes. Solo quieres alejarme y con eso no