La semana había pasado demasiado rápido entre tantas cosas que estaba haciendo. Osiris nunca había sido tan feliz haciendo algo, por primera vez se dio cuenta cuanto le fascinaba ayudar a las personas.
Era triste ver cuanto daño estaba haciendo una guerra, pero poder llevarle un poquito de luz a quienes lo necesitaban fue todo para ella. Las lágrimas no faltaban, ver a niños llorando del dolor, pidiendo a mami o papi y que estos no estuvieran fue duro.
―Está por venir una camioneta con más