―¿Por qué siempre haces eso? ―Ana, quien logró eliminar los mensajes a tiempo, resopló. ―Solo le iba a enviar un mensaje a Osi. ―Kalen la miró con seriedad.
―No trates de mentirme a mí, sabes que no podrás. ―Le advirtió. ―Al inicio porque estaba cegado por el dolor, pero ya no podría pasar las cosas por alto, ¿Qué te ha puesto así? ―Los ojos de Ana se cristalizaron.
―Creo que han venido a por mí. ―Ella sollozó. ―Lo del restaurante, creo que sé quién fue. ―Kalen sintió de todo.
―¿Quién es y que