A las 2:00 AM, Valeria se despertó temblando. La suite de invitados estaba helada. El sistema de calefacción estaba muerto y, por alguna razón, una corriente de aire gélido entraba por las rejillas. Intentó ajustar el termostato, pero la pantalla parpadeaba en rojo: ERROR DE SISTEMA.
Con los dientes castañeteando y envuelta en una manta, salió al pasillo central, que estaba cálido y silencioso. No quería despertar a Leo, pero no podía volver a esa nevera. Se dirigió al sofá de la sala, intentan