CAPÍTULO 95. La calma antes del incendio.
Capítulo 95
La calma antes del incendio.
La celda con luz conservaba una desesperación contenida. Carlos Herrera se movía entre la penumbra como un rey que aún conserva la costumbre de dictar órdenes en voz baja. Los barrotes no habían logrado apagar su voz de mando; por el contrario, le daban a sus palabras un filo más frío. En la mesa frente a él, un folio doblado y un bolígrafo viejo eran un recordatorio: no todo estaba perdido, o al menos eso le decía a sí mismo.
—Lo que han visto —murmuró,