CAPÍTULO 43. El silencio también grita.
Capítulo 43
El silencio también grita.
La primera luz del alba entró tímidamente por los ventanales del penthouse, tiñendo de gris suave el amplio salón.
En el aire flotaba aún la memoria de aquel abrazo de la noche anterior, una reconexión física que había rasgado la coraza de ambos y dejado las cicatrices al descubierto, demasiado pronto.
Isabela bajó las escaleras despacio, con el camisón de seda rozando sus tobillos. Fue a la cocina a preparar café y al volver halló a Gabriel en el despac