CAPÍTULO 44. Traicionar es fácil cuando se pierde el miedo.
CAPÍTULO 44
Traicionar es fácil cuando se pierde el miedo.
La tarde se deslizó sobre la ciudad sin previo aviso. Las luces cálidas comenzaban a encenderse, alimentando un resplandor íntimo que apenas disipaba las sombras.
Isabela cruzó el vestíbulo de las empresas Martínez con pasos firmes, llevando en su mano el expediente confidencial que contenía las transferencias bancarias de Adrián a cuentas offshore. Su pulso resonaba en cada latido. Al llegar a la gran puerta de roble del despacho de s