Con prisa, Lyra y Raffael lograron escapar de la persecución del secretario Lucas.
Por suerte, la estantería se cerró justo antes de que el hombre pudiera verlos.
Lucas tampoco sabía qué tipo de habitación se ocultaba tras el despacho de su jefe.
Aunque era el hombre de confianza del presidente Antonio, no conocía todos los secretos, incluido lo relacionado con Elia.
—¿Cree que el señor Lucas nos denunciará ante el presidente Antonio? —preguntó Lyra con preocupación.
—Tranquila, parece que no s