Al llegar a la oficina, se cruzaron con Dante en el vestíbulo. El hombre guiñó un ojo a Lyra, gesto que fue visto por Raffael.
—¡Debes tener cuidado con Dante! ¡No permitas que te toque! —advirtió Raffael a Lyra dentro del ascensor, como si entendiera el significado de la mirada de Dante.
Lyra permaneció en silencio. Estaba convencida de que Raffael la había seguido la noche anterior.
Al llegar a su escritorio, Lyra envió un mensaje a Adrian:
> "Adrian, acabo de volver de una reunión. Creo que