Mundo ficciónIniciar sesiónEl verano aún no había alcanzado su plenitud en Ashbourne, pero los campos ya reverdecían bajo un sol tibio que prometía días largos y dorados. Eleanor paseaba con Clara por los serpenteantes senderos de los jardines, fingiendo interés en los primeros capullos de las rosas mientras su mente calculaba distancias y riesgos entre los setos de boj.
Fue entonces cuando el s







