Mundo ficciónIniciar sesiónLa niebla de la mañana cubría Londres como un velo grisáceo, envolviendo calles y jardines en un silencio expectante. Eleanor había escapado del bullicio de la casa para pasear un instante en el pequeño jardín trasero, con un tomo de poesía inglesa apretado contra el pecho. Su respiración formaba nubes de vapor en el aire frío, y cada paso sobre la grava húmeda resonaba como un secreto.







