Eleanor se movía por los pasillos del penthouse.
La confrontación de la noche anterior la había dejado exhausta. El dolor de las palabras de Tariq, su frialdad... todo era demasiado.
El contrato que la había salvado de la ruina ahora parecía una muy mala decisión. Se miró en el espejo, sus ojos llenos de una tristeza que no podía ocultar.
Ya no se reconocía a sí misma. La mujer que había sido, libre, audaz y llena de vida, se había marchado, reemplazada por una sombra.
En la tranquilidad de su h