—¿Cómo es posible? ¡¿Cómo voy a deberle tanto dinero a Claudia?! ¡Si ella solo es ama de casa! ¿Dónde está? ¿Por qué estás tú arriba en su lugar? ¡Esto no es justo!
Adrián miraba, fuera de sí, cómo los doscientos mil dólares encima de su cabeza se le descontaban de golpe y luego bajaban hasta quedar en negativo.
Y el número negativo sobre la cabeza de Diana, en cambio, empezó a subir poco a poco, hasta superar los doscientos mil.
Abajo, se armó un escándalo. Decían que Diana estaba ascendiendo e