Aleksander me tomó entre sus brazos y me cargó hasta la salida; sin mucha dificultad pudo cerrar la puerta y, mientras caminaba, no podía dejar de verlo. Su mandíbula estaba tan definida que no podía dejar de verla.
—Espero que no vuelvas a hacer esto, tuve que dejar a Chloe sola porque te has demorado mucho en el cementerio. Tienes que dejar descansar a los muertos y saber que en algún momento vas a volver a reunirte con Antonia.
Y nuevamente ahí salía Chloe; cuando dijo esto, decidí soltarme