Narrado por Emma
El espejo del vestidor me devolvía la imagen de una extraña. Ya no quedaba rastro de la Dra. Emma Brown, la mujer que corría por los hangares con el estetoscopio al cuello y el aroma de la libertad en la piel. Frente a mí estaba Bella Gallardo, envuelta en un vestido de seda color champán que costaba más que todo el equipo médico de mi clínica. Las joyas en mi cuello pesaban como grilletes y el maquillaje ocultaba la palidez de mi terror.
Escuché la puerta del dormitorio abrirs