Narrado por Noah
La noche en la montaña era un manto de silencio que solo el viento se atrevía a rasgar. Dentro de la cabaña, el fuego de la chimenea se había reducido a brasas anaranjadas que bañaban la habitación con una luz cálida y mortecina. Después de la crisis con la Dra. Vargas, Emma se había quedado en un estado de agotamiento absoluto, pero algo en su mirada había cambiado. El muro de hielo que nos separaba tenía, por fin, una grieta.
—Noah… —susurró ella desde la cama, su voz era un