Una invitación con pequeña sorpresa.
Días más tarde, Valentina se encontraba tranquila, no sabía qué pensar, pues después de hablar un poco con Dante, seguía sintiendo que algo no cuadraba del todo, no le dijo mucho porque aún tiene una ligera herida y sigue molesta con él.
Viendo en su móvil correos olvidados de su trabajo que necesitaban su atención, recibió un mensaje de texto sin previo aviso.
No hubo llamada previa, ni intermediarios, ni excusas elegantes. Solo una línea breve en la pantalla del teléfono:
— Valentina, necesi