Dante observaba como Valentina se le acercó para regalarlo, no era un regaño cualquiera, era un regaño de madre que hará lo imposible para que su hijo esté seguro. Matteo podía observar como su madre regañaba a Dante, usando palabras un poco suaves, un poco regañona, como si fuera una mamá oso.
Dante solo podía hacer lo que ella pedía, era la primera vez que ella estaba hecha una furia contenida, sus pensamientos intrusivos era besarla ahí mismo, y agarrarle una nalga, pero se contuvo, le enca