Mundo ficciónIniciar sesiónCuando las últimas luces del crepúsculo acariciaron los mosaicos de Luminaria, el eco del Canto de los Tres Pueblos aún palpitaba en las piedras. La ciudad entera parecía respirar un aire nuevo, más liviano, más cálido. Las heridas del pasado no habían desaparecido, pero se habían transformado: eran ahora cicatrices brillantes que tejían un mapa de redención sobre la piel del mundo.







