Mundo ficciónIniciar sesiónLa bruma matinal se retiraba con lentitud, como si el mundo respirara hondo después de un largo silencio. Bajo la luz dorada del amanecer, la bahía apareció teñida de un resplandor iridiscente. Algas plateadas cubrían la costa, brillando con reflejos violeta y azul. Su textura parecía sedosa, pero al tocarlas, exhalaban un leve susurro, como si estuvieran vivas, como si conservaran la memoria de lo que las corrientes habían arrastrado durante la noche.
Amara caminaba junto a Lykos po






