Mundo ficciónIniciar sesiónSemanas después de la victoria final contra la niebla, los viejos senderos y rutas costeras se llenaron de carromatos, caravanas y viajeros de todas las razas. El mercado del puerto, antaño desolado por el temor a la bruma, vibraba con el tintineo de monedas, el regateo de mercaderes y el aroma de especias venidas desde tierras lejanas. Puestos de telas multicolores competían con tiendas de herramientas lobunas y estanterías de pociones vampíricas; junto a barracas de pescadores humanos se al







