Mundo ficciónIniciar sesiónLa celebración había llenado el pueblo de música, risas y antorchas danzantes, pero la euforia duró apenas un día. Al alba siguiente, Daemon convocó un consejo extraordinario en la antigua sala de piedra del Ayuntamiento, una cámara abovedada iluminada por pequeñas aberturas en lo alto de los muros. Las bancas de roble crujieron bajo los consejeros vampíricos y lobunos, cuyos rostros mostraban esa mezcla de orgullo y recelo que sobrevive a toda victoria.
Amara entró acompañada de Lyk






