Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsa misma noche, Olivia se preparó para una cena en el elegante con el gobernador, se miró en el espejo antes de salir. Llevaba un vestido negro de seda que caía como un suspiro sobre su cuerpo. No se maquilló demasiado. Solo lo justo para ocultar las ojeras y mostrar una versión de sí misma que no sentía real.
Miguel Santos llegó puntual. Como siempre. Con e







