Mundo ficciónIniciar sesiónSophie lo observó, confundida, tensa.
—¿La verdad? ¿Qué más podrías decirme que no duela, Damien?
Él se incorporó lentamente, caminó hasta el escritorio y tomó una carpeta vieja. El cuero estaba desgastado, las esquinas dobladas. La colocó frente a ella.—Esto lo recibí meses atrás. Justo después de conocerte. Mandé a un detective a investigar quién eras.







