Mundo ficciónIniciar sesiónElla tembló. La forma en que él pronunciaba su nombre, la cadencia grave y rota de su voz, la envolvía. No respondió con palabras; solo levantó una mano y la apoyó sobre su pecho, sintiendo el latido fuerte y errático bajo su piel.
Damien bajó la mirada hacia sus dedos, la tomó de la muñeca con suavidad y la llevó a sus labios. Depositó un beso lento en el interior de su palma, un gesto que era más íntimo que cualquier caricia. Luego, sin apartar la vista, comenzó a deslizar los dedos







