Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio cayó como un peso entre ellos. Él apoyó una mano contra el vidrio, respirando con dificultad. La ciudad se reflejaba en su perfil: el hombre impenetrable, el imperio hecho carne. Pero había algo roto en su mirada.
Sophie lo miró, con lágrimas que no caían.
—¿De verdad te preocupa tanto tener a tu lado a una mujer que no es como las demás? —preguntó, su voz temblando—. ¿Te a







