Mundo ficciónIniciar sesiónEl viento de Nueva York era afilado esa noche. Las luces del tráfico se reflejaban en los cristales del rascacielos como chispas en movimiento. Sophie se detuvo frente al edificio Blackwood, ese coloso de acero y cristal que parecía elevarse más allá de las nubes, y por un instante sintió que estaba frente al corazón del imperio que la había devorado.
Entró sin avisar, con el mismo paso decidido que







